Fondos de inversión inmobiliaria: invierte poco y gana mucho

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31 Jul Fondos de inversión inmobiliaria: invierte poco y gana mucho

La coyuntura económica y el buen desempeño del sector inmobiliario atraen cada vez más adeptos para invertir en España. En el país, cerca de 75% del montante destinado a ahorro o inversión van a depósitos, cuentas remuneradas e inmuebles. Las altas inversiones extranjeras refuerzan el buen momento para apostar e invertir en activos inmobiliarios. Además, las nuevas tecnologías optimizan los procesos, minimizan los costes y maximizan la rentabilidad.

En reglas generales, la rentabilidad proveniente de la inversión inmobiliaria deriva a dos vertientes: la compraventa y el alquiler. 

En determinadas zonas del país, los precios del alquiler se convierten en buenas fuentes de ingresos. Las capitales de las comunidades autónomas suelen ser las más atractivas para invertir. Los precios de venta de inmuebles en España han subido. Las tasas de rentabilidad, también. Además, invertir en grandes activos inmobiliarios y aspirar a altas rentabilidades ya no es privilegio de algunos. Las formas de inversión compartida, como los fondos de inversión inmobiliaria, democratizan el acceso a la inversión. Esto significa que los inversores comparten las ganancias, pero también los riesgos.

 

A través de los fondos de inversión inmobiliaria puedes invertir en patrimonios valorados en millones de euros.

 

Las transacciones de estos fondos van enfocadas a una adquisición periódica de ingresos. También, a la compraventa bajo una revalorización importante del inmueble. Grandes activos como los centros comerciales y edificios de oficinas suelen estar gestionados por estas empresas. Los ingresos generados son bastantes seguros y estables. Otro tipo de inversión es la compra y rehabilitación de edificios antiguos en zonas centrales de las grandes ciudades. La rehabilitación de un inmueble puede incrementar hasta un 25% del precio del patrimonio.

Una ramificación de este tipo de inversión se dedica al alquiler de plantas y oficinas. Los beneficios en este tipo de transacción pueden ser fijos o variar dependiendo de la inversión que se realice.  Este perfil de inversores marca los objetivos a largo plazo. Esta y otras características marcan el perfil del inversor exitoso.

El no tener que hacer altas inversiones y preocuparse con la gestión de las transacciones son facilidades de los fondos de inversión inmobiliaria. No obstante, estos se benefician especialmente del alza del mercado inmobiliario para ofrecer rentabilidades atractivas.

tipos de fondos de inversión

Los tipos de fondos de inversión inmobiliaria

 

Básicamente esta forma de inversión se subdivide en tres grandes grupos: las viviendas, la inversión libre y la inversión mixta. Los primeros, como ya dice el nombre, se dedican exclusivamente a la compra de viviendas.  Los fondos libres no están limitados bajo a unas condiciones de ejecución. Buscan maximizar la rentabilidad sea cual sea la tendencia del mercado. Los fondos mixtos hacen referencia a inversiones en viviendas y compra de inmuebles autorizados. En este caso, los fondos aportados por el inversor se dividen en 50% para cada tipo de activo.

Las entidades que se dedican a la gestión de fondos de inversión inmobiliaria están controladas por unas normas bastante claras. “Se comprarán inmuebles destinados al arrendamiento. Existirá una cantidad mínima de inmuebles a comprar por parte del grupo inversor y que dichos inmuebles no superen el 20% de la cantidad total de capital del que dispone el grupo inversor. Podrán estar constituidos por viviendas, locales comerciales, plazas de aparcamiento, centros comerciales, oficinas o cualquier otro tipo de habitáculo destinado al desarrollo de cualquier actividad laboral o social con posibilidad de arrendamiento. El inversor deberá permanecer al menos durante un mínimo de 4 años en el grupo inversor sin retirar su capital si no quiere ser castigado con una fuerte sanción compensatoria por abandonar el grupo. No podrá abandonar el grupo ningún inversor cuyo capital invertido suponga más del 25% del patrimonio total de la empresa”.

La regulación viene a establecer vínculos entre las entidades y los inversores para asegurar el buen funcionamiento de las operaciones.

Las limitaciones impuestas por esta normativa también buscan asegurar la diversificación de las inversiones. De esta manera, no hay una concentración excesiva de poderes a un determinado inversor. Al contrario de lo que ocurre en los depósitos, ya que el inversor asume el riesgo de ser el único emisor.  La fiscalidad también es una ventaja. Con los fondos, la inversión no tiene carga fiscal hasta que se vende el producto. Además, tiene exención fiscal en el traspaso y el inversor aprovecha mejor de las rentabilidades.

 

Mercedes Blanco

Socia en BIP Investment Properties